7 Nov 2018

Leandro Tamini, líder del Albatross Task Force, ganó el Premio Marsh

Entrevistamos a Leandro Tamini, líder del Albaross Task Force en Argentina, quien ganó el Premio Marsh de Liderazgo en la Conservación Marina, un reconocimiento entregado a las personas u organizaciones que logran un gran impacto en la conservación.

Photos © Albatross Task Force
By Shannon Anstee

1.  ¿Cuándo comenzó tu interés por la conservación y por qué continúas teniéndo ese interés?
 
Veinte años atrás, durante el trabajo de campo para la tesis de grado, embarcaba habitualmente en pequeños buques pesqueras. En esas lanchas no solo se pescaba las especies objetivo sino que también se capturaba una gran cantidad que se descartaban muertas. Invertebrados, peces, aves, mamíferos todos formaban parte de ese descarte. Allí comencé a pensar en trabajar para lograr una pesca más sustentable e indirectamente en conservación. Luego el trabajo me fue llevando a concentrarme en las aves marinas y reducir la captura incidental en las pesquerías argentinas. Me interesaba, y me sigue interesando, esencialmente lograr que la pesca comercial tenga menos impacto en los ecosistemas marinos.
 
 
2. En 2008 empezaste a trabajar en el Albatross Task Force intentando reducir la captura incidental. Uno de los aportes que hiciste fue inventar la Tamini Tabla. ¿Cómo tuviste esta idea?

Uno de los objetivos que tenía cuando comencé a trabajar en el Albatross Task Force era mejorar el rendimiento de las líneas espantapájaros (LEP). Esta medida de mitigación es de las más simples y económicas para reducir los impactos de las aves marinas contra los cables de arrastre. Sin embargo puede enredarse con estos cables reduciendo su vida útil y provocando problemas en la rutina diaria de las tripulaciones. La solución era diseñar un elemento de arrastre, que se coloca en el extremo de la LEP, para agregarle tensión y mantenerlas separadas levemente de los cables. Primero pensé un pequeño portón, un aparato que usan los buques cuando pescan con redes de arrastre y que generan exactamente lo que necesitaba, tensión y una ligera desviación hacia los lados. Sin embargo esa idea luego fue descartada por que hubiera sido complicado configurarlo para que trabaje a una profundidad determinada. Luego pensé en una tabla de surf cuyas quillas tuvieran un ángulo de 45° para forzar su desplazamiento hacia babor y estribor. Con la ayuda de algunos tripulantes y materiales encontrados a bordo del buque pudimos armar un dispositivo que probé e increíblemente funcionó genial! Las líneas tenían más tensión y se desplazaban 20° hacia los lados del buque. Luego vinieron varias pruebas más con distintos modelos y, 7 años después de esa primera prueba, tenemos un dispositivo se produce en serie.

 

3.    ¿Cuál es el aspecto más difícil del proceso de inventar?

Thomas A. Edison dijo alguna vez “El genio es 1% de inspiración y 99% de transpiración”. Creo que inventar tiene la misma definición. Puedes tener un chispazo que genere una buena idea pero el proceso hasta llegar a un producto final (que incluye una infinidad de pruebas de materiales, cambios, adaptaciones, idas y vueltas) es el aspecto más complejo y desafiante de un desarrollo tecnológico.

 

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4.     ¿Cómo te sientes al recibir el premio Marsh?

Siempre es satisfactorio recibir un reconocimiento. El premio Marsh no solo tiene la virtud de la prestigiosa fundación que lo entrega sino que, específicamente en mi categoría, la han recibido algunos de los conservacionistas cuya labor admiro. Eso me enorgullece.

 

5.      ¿Puedes describir el proceso de trabajar con la industria pesquera?

Del pescador artesanal más precario al empresario con más embarcaciones, todos tienen un mismo objetivo: obtener ganancias vendiendo lo que extraen del mar. Ellos podrán amar el mar o no, podrán respetarlo o no, pero definitivamente tendrán que invertir en líneas, redes o buques para realizar una actividad con ciertas normas, más o menos estrictas, y cuyo éxito no está asegurado. Y ese éxito es necesario para recuperar la inversión y para garantizar los ingresos diarios para su familia. El principal objetivo de la industria pesquera es ganar dinero y trabajar con sus distintos sectores requiere tener en claro esa premisa ya que cualquier acción, propuesta o solicitud puede ser tomado como una amenaza hacia ese objetivo.


Nuestra estrategia para abordar las acciones es diferente según el sector. Con capitanes y oficiales, los visitamos en sus buques y les sugerimos algunas adaptaciones para adecuar las medidas de mitigación a su propia embarcación. Con empresarios podemos proponer medidas para alimentar eco-certificaciones, a partir de ejemplos sustentados por información científica de calidad. Pero siempre le damos mucha importancia a mantener activas las comunicaciones con todos ellos, incluso con las autoridades pesqueras y ambientales.